Los números son claros. México obtuvo 0.51 puntos en el Índice de Gobierno Digital (DGI) 2025 de la OCDE, frente a un promedio de 0.70, y se ubica en el antepenúltimo lugar entre los países OCDE con resultados reportados, solamente por encima de Nueva Zelanda y Costa Rica.
Pero hay un dato todavía más relevante: México retrocedió 0.03 puntos respecto de la medición de 2023. No solamente existe una brecha frente a las economías con mejores resultados; el país perdió terreno respecto de su propia medición anterior.
La distancia con otros países del continente también es significativa: en la gráfica comparativa del DGI 2025, Chile registra aproximadamente 0.79, Canadá 0.75 y Colombia 0.71, mientras México alcanza apenas 0.51. Es decir, México se encuentra también claramente por debajo del promedio OCDE de 0.70.

Seis dimensiones, seis resultados por debajo del promedio
La evaluación no se limita a contar trámites digitalizados. La OCDE analiza seis dimensiones que reflejan las capacidades necesarias para transformar digitalmente al sector público:
Digital por diseño; Sector público impulsado por datos; Gobierno como plataforma; Abierto por defecto; Impulsado por el usuario; y Proactividad.
México obtuvo resultados inferiores al promedio de la OCDE en las seis dimensiones. Incluso sus mejores resultados, Gobierno como plataforma (0.60) y Digital por diseño (0.59), permanecen por debajo de los promedios OCDE de 0.71 y 0.75, respectivamente.
Las brechas son particularmente claras en Proactividad: 0.38 frente a 0.67 de la OCDE, e Impulsado por el usuario: 0.47 frente a 0.71. La propia OCDE señala que México tiene un amplio margen para anticipar las necesidades de las personas y colocarlas en el centro de los servicios públicos.
Los datos abiertos tampoco ofrecen buenas noticias. México obtuvo 0.25 en el índice OURdata 2025 frente a 0.53 de la OCDE y también retrocedió 0.02 puntos respecto de 2023. En apoyo gubernamental a la reutilización de datos, el resultado fue 0.00 frente a 0.40 del promedio OCDE.

Digitalizar no significa transformar
La propia metodología de la OCDE es particularmente importante: el DGI no mide simplemente la digitalización de servicios. Evalúa estrategias, instrumentos de política pública, prácticas de implementación y mecanismos de monitoreo necesarios para una transformación digital coherente de todo el gobierno.
Por eso el resultado debe leerse con claridad:
México está entre los últimos tres países de la OCDE en gobierno digital, se encuentra por debajo del promedio en los seis ejes evaluados y, lejos de cerrar la brecha, retrocedió respecto de 2023.
Crear plataformas, digitalizar trámites o incorporar nuevas tecnologías no es suficiente. La transformación digital se mide por resultados. Y los resultados de México muestran que todavía existe una brecha considerable frente a las economías con gobiernos digitales más desarrollados.
¿Qué podemos hacer? El rezago no es inevitable. México necesita pasar del discurso de la transformación digital a una estrategia nacional con metas medibles, datos abiertos y reutilizables, servicios diseñados alrededor de las personas, talento digital en el sector público, ciberseguridad, interoperabilidad y mecanismos transparentes de evaluación. Digitalizar trámites no basta: hay que transformar instituciones, simplificar procesos y utilizar la tecnología para generar mejores servicios públicos y resultados concretos para la ciudadanía. Si México quiere cerrar la brecha con los países líderes de la OCDE, debe medir, comparar, corregir y rendir cuentas. La transformación digital no se anuncia: se demuestra con resultados.
Los números no mienten. 📉🇲🇽
Saludos cordiales.
Daniel Santin.

OECD (2026), Perspectivas del gobierno digital 2026: De las bases al impacto transformador, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/605281b2-es.
Notas sobre México en la la públicación de la OCDE
