La industria enfrenta un riesgo creciente: ¿estamos listos para responder?


📈 Una tendencia que acelera más rápido que los vehículos

En los últimos tres años, México ha registrado un aumento del 225% en ciberataques al sector automotriz (El Financiero, 2024).

Lo que hace una década eran ataques aislados y de bajo impacto, hoy son campañas sofisticadas, masivas y dirigidas, que afectan:

  • Fabricantes (OEMs) y sus plataformas de vehículos conectados.
  • Proveedores Tier-1 y Tier-2, vulnerables a ransomware y robo de datos.
  • Distribuidores y concesionarios, con ataques que paralizan sus sistemas de gestión.
  • Infraestructura crítica como cargadores eléctricos, telemática de flotas y sistemas de movilidad inteligente.

💡 Dato clave: El 92% de los ataques son remotos, sin acceso físico al vehículo, y más del 60% tienen impacto masivo (afectando miles o millones de vehículos).


🛠️ Factores que explican el aumento

El ecosistema automotriz está en plena transición digital, lo que ha ampliado la superficie de ataque:

  • Vehículos Definidos por Software (SDV) y autónomos (AV): Permiten actualizaciones OTA y control remoto de funciones críticas.
  • APIs y aplicaciones móviles: Vulnerabilidades en apps de OEMs y dealers permiten acceso no autorizado con solo un VIN o placa.
  • Infraestructura IoT: Cargadores, telemática, control de tráfico y gestión de flotas con configuraciones débiles.
  • Cadena de suministro global: Ataques a Tier-1 y Tier-2 internacionales afectan operaciones de plantas en México.

Ejemplos reales:

  1. En 2024, una vulnerabilidad en la API de un fabricante asiático permitió tomar control de vehículos con solo el número de placa;
  2. otro caso afectó a un proveedor de software para concesionarios en EE.UU., paralizando operaciones de 15,000 agencias durante semanas.
  3. En 2023, Hackers ‘encendieron’ alarmas por acceso ilegal a vehículos inteligentes. Los ladrones encienden a distancia los automóviles para robarlos, o se adueñan de información de los usuarios como su domicilio o rutas frecuentes.
  4. En 2016, un equipo de hackers toma el control remoto del Tesla Model S a 12 millas de distancia, los investigadores chinos lograron interferir con los frenos, las cerraduras de las puertas y otras funciones tecnológicas del automóvil, demostrando un ataque que podría causar estragos.
  5. En 2015, el «hackeo» de un Jeep hace que llamen a revisión 1,4 millones de autos, los hackers éticos Miller y Valasek pudieron cambiar la velocidad, aplicar los frenos, manejar el radio, limpiaparabrisas y manipular los cambios.

🇲🇽 México: un terreno de alto riesgo

El sector automotriz en México es uno de los principales exportadores manufacturero y un hub global de producción. Esto lo hace un objetivo atractivo para atacantes, con impactos que pueden sentirse en:

🔺 Seguridad pública

  • Hackeos a flotas de transporte urbano o de carga pueden paralizar ciudades y afectar cadenas de suministro.

🔺 Competitividad industrial

  • Mercados internacionales como la UE exigen cumplimiento con UNECE WP.29 R155/R156 e ISO/SAE 21434. Un incidente grave podría poner en riesgo contratos de exportación.

🔺 Confianza del consumidor

  • La percepción de vulnerabilidad puede frenar la adopción de vehículos eléctricos o autónomos.

🛡️ ¿Qué se debe hacer? Estrategia para México

La respuesta debe ir más allá de medidas reactivas. Se necesita una estrategia integral:

Marco regulatorio nacional

  • Crear una Norma Mexicana de Ciberseguridad Automotriz alineada a WP.29 e ISO/SAE 21434.
  • Incluir requisitos para infraestructura de carga, telemática y sistemas de movilidad conectada.

Centro Nacional de Ciberseguridad Automotriz (CNCA)

  • Operar como vSOC sectorial, con monitoreo en tiempo real, inteligencia de amenazas y coordinación de incidentes.

Capacitación y certificación

  • Programas para OEMs, Tier-1, Tier-2 y talleres, alineados con estándares internacionales.

Planes de respuesta y resiliencia

  • Protocolos para detectar, contener y recuperar operaciones frente a ataques.
  • Simulacros conjuntos con industria y autoridades.

🚗🔒 ¿Qué podemos hacer como usuarios para proteger la ciberseguridad de nuestros vehículos?


1 . Mantener el software actualizado y reconocer señales de alerta

  • Aceptar e instalar actualizaciones OTA (Over-the-Air) que envían los fabricantes.
  • Revisar que las actualizaciones provengan de fuentes oficiales (app oficial del fabricante, concesionarios autorizados).
  • Fallas inesperadas en el software de infoentretenimiento.
  • Cambios en el comportamiento de la telemática (puertas que se abren/cierra solas, fallos de conexión).

2. Gestionar el acceso digital al vehículo

  • Cambiar contraseñas predeterminadas de aplicaciones y servicios conectados.
  • Usar autenticación de dos factores (si está disponible).
  • Revisar y eliminar accesos compartidos con personas o dispositivos que ya no sean necesarios.

3. Proteger la conexión Bluetooth y Wi-Fi

  • Desactivar Bluetooth y Wi-Fi cuando no estén en uso.
  • Evitar emparejar dispositivos desconocidos.
  • Usar redes seguras (evitar cargar configuraciones o apps desde Wi-Fi público).

4. Cuidar la información personal y de viaje

  • Revisar qué datos recopila el vehículo y, si es posible, limitar la geolocalización y la telemetría compartida.
  • Eliminar datos personales antes de vender o entregar el vehículo (contactos, rutas, cuentas).

5. Estar informados y exigir seguridad

  • Seguir alertas de seguridad de nuestro modelo y fabricante.
  • Preguntar por las políticas de ciberseguridad al comprar un vehículo.
  • Exigir cumplimiento con estándares internacionales de ciberseguridad.

🚀 Finalmente.

No podemos evitar todos los riesgos, pero sí reducirlos significativamente con hábitos digitales seguros, mantenimiento responsable y exigiendo a fabricantes y distribuidores estándares de ciberseguridad.

El aumento del 225% en ciberataques no es solo una estadística: es una advertencia.
La ciberseguridad automotriz debe ser prioridad nacional si queremos mantener la confianza de consumidores, la seguridad operativa y la competitividad de México en los mercados globales.

La pregunta ya no es si habrá un ataque, sino cuán preparados estaremos para detectarlo y contenerlo.

Incorporamos datos y hallazgos clave tanto del reporte de Upstream 2025 Global Automotive Cybersecurity Report como de información en Internet.

Call Now Button