México habla constantemente de innovación. Los gobiernos estatales anuncian «hubs», «ecosistemas», «distritos tecnológicos» y «economías del conocimiento». Sin embargo, cuando aparecen convocatorias internacionales para desarrollar tecnología de frontera, atraer inversión estratégica o integrarse a redes globales de innovación, la realidad es preocupante: muy pocos estados tienen proyectos capaces de competir.

Adicionalmente, indicadores internacionales como el IMD sobre Competitividad Digital Mundial, muestran una realidad que pocos quieren reconocer, México no es competitivo a nivel internacional, incluso en los últimos años ha descendido en estos indicadores.

No se trata únicamente de acceder a financiamiento. El verdadero reto es que la mayoría de las entidades federativas carecen de una estrategia tecnológica de largo plazo, muchas veces debido a políticos que buscan pasar de un puesto a otro y no planean a mediano o largo plazo. Existen incubadoras, algunos parques tecnológicos y esfuerzos aislados de universidades, pero rara vez forman parte de un ecosistema coordinado con objetivos medibles.

Mientras otras regiones del mundo desarrollan capacidades en inteligencia artificial, semiconductores, computación cuántica, espacio, biotecnología o ciberseguridad, gran parte de México continúa concentrando sus esfuerzos en digitalizar trámites o adquirir tecnología. Ambas acciones son necesarias, pero ninguna equivale a innovar.

La innovación internacional exige mucho más que buenas ideas. Requiere equipos multidisciplinarios, propiedad intelectual, mecanismos de transferencia tecnológica, inversión sostenida, colaboración entre academia, industria y gobierno, además de liderazgo institucional capaz de operar bajo estándares internacionales.

Ese nivel de desempeño —el performance que demandan los grandes ecosistemas tecnológicos— no se improvisa. Se construye durante años mediante políticas públicas consistentes, instituciones sólidas y una visión compartida.

Durante los últimos meses he participado en programas internacionales y he observado un patrón constante: los ecosistemas más exitosos no buscan únicamente proyectos innovadores; buscan socios confiables, organizaciones maduras y regiones capaces de ejecutar iniciativas complejas. La innovación dejó de ser una competencia de ideas para convertirse en una competencia de capacidades.

Por ello, cuando un estado mexicano intenta integrarse a iniciativas internacionales, frecuentemente enfrenta una realidad incómoda: no basta con tener universidades o empresas; es indispensable demostrar gobernanza tecnológica, capacidad de ejecución, talento especializado, infraestructura, métricas e internacionalización.

La consecuencia es evidente. México posee investigadores brillantes, emprendedores talentosos y universidades con enorme potencial, pero muchos de esos esfuerzos permanecen desconectados entre sí. Sin un ecosistema articulado, el talento termina migrando, los proyectos pierden competitividad y las oportunidades internacionales se desaprovechan.

Es momento de cambiar la conversación.

Los estados ya no deberían preguntarse únicamente cómo atraer inversiones, sino cómo convertirse en territorios capaces de generar innovación de clase mundial. Eso implica construir estrategias tecnológicas estatales, fortalecer la gobernanza digital, desarrollar capacidades en tecnologías emergentes y participar activamente en redes internacionales de investigación e innovación.

La innovación no puede seguir dependiendo de iniciativas individuales ni de programas sexenales. Debe convertirse en una política pública permanente.

México tiene el talento para competir globalmente. Lo que aún falta, en muchos estados, es la estructura que permita transformar ese talento en proyectos con impacto internacional.

La verdadera pregunta ya no es si México puede innovar. La pregunta es cuántos estados están realmente preparados para formar parte de los ecosistemas tecnológicos que definirán la economía de las próximas décadas.

Saludos cordiales.

Daniel Santin.

📌 Connecting Asia & LatAm | International Speaker | Digital Transformation, Cybersecurity, Innovation | Finalists – Go Healthy with Taiwan 2025 | ASPN-IAPS & TAcc+ SpaceTech business accelerators | RunSpace Challenge | GSICSingapore, Asia-Pacific hub of the Global Innovation Center, powered by Microsoft.

Call Now Button